
Y cuando la vida se torne tan gris, que apenas sepas distinguir el color de los semáforos, que hasta tu mente se ponga daltonica, solo queda una cosa por hacer; Pensar en aquello que sabemos que con tan solo tenerlo en un rincón de nuestro corazón nos hace bien. Deberemos aprender que aunque la vida nos ciegue, tendremos que pensar en nuestro objetivo a seguir. Si no es así, el miedo te sabrá detener.
No hay comentarios:
Publicar un comentario