Quiso volar igual que las gaviotas..., Libre en el aire, por el aire libre y los demás dijeron, "¡pobre idiota, no sabe que volar es imposible!". Mas él alzó sus sueños hacia el cielo, y poco a poco, fue ganando altura y los demás, quedaron en el suelo guardando la cordura. Y construyó, castillos en aire a pleno sol, con nubes de algodón, en un lugar, adonde nunca nadie pudo llegar usando la razón. Y construyó ventanas fabulosas, llenas de luz, de magia y de color y convocó al duende de las cosas que tiene mucho que ver con el amor. En los demás, al verlo tan dichoso, cundió la alarma, se dictaron normas, "No vaya a ser que fuera contagioso". Tratar de ser feliz de aquella forma. La conclusión, es clara y contundente, lo condenaron por su chifladura a convivir de nuevo con la gente, vestido de cordura. Acaba aquí la historia del idiota que por el aire, como el aire libre, quiso volar igual que las gaviotas..., pero eso es imposible... ¿o no?...
Tan fácil pero tan difícil
Es fácil seguir un camino, muy difícil escogerlo; Es fácil llorar, muy difícil saber porqué; Es fácil gritar, muy difícil es saber cuando; Es muy fácil hablar, muy difícil callar; ¿Que pasa con esta vida? ¿Porque todo va de un extremo al otro? no puede haber grises, no pueden haber nose, no puede haber un tal vez, necesitamos con certeza respuestas justas, cosas claras que nos respondan preguntas, preguntas que después de saber esas respuestas te pones a pensar si no hubieras preferido una respuesta difícil. DJ
Risaspazamistadsolidaridadhonestidadconfianzafidelidadamorsentimientos
Quiso volar igual que las gaviotas..., Libre en el aire, por el aire libre y los demás dijeron, "¡pobre idiota, no sabe que volar es imposible!". Mas él alzó sus sueños hacia el cielo, y poco a poco, fue ganando altura y los demás, quedaron en el suelo guardando la cordura. Y construyó, castillos en aire a pleno sol, con nubes de algodón, en un lugar, adonde nunca nadie pudo llegar usando la razón. Y construyó ventanas fabulosas, llenas de luz, de magia y de color y convocó al duende de las cosas que tiene mucho que ver con el amor. En los demás, al verlo tan dichoso, cundió la alarma, se dictaron normas, "No vaya a ser que fuera contagioso". Tratar de ser feliz de aquella forma. La conclusión, es clara y contundente, lo condenaron por su chifladura a convivir de nuevo con la gente, vestido de cordura. Acaba aquí la historia del idiota que por el aire, como el aire libre, quiso volar igual que las gaviotas..., pero eso es imposible... ¿o no?...
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